Respetar medidas de higiene y salud usando cubrebocas en toda actividad de AMLO

Una máscara respiratoria filtrante o “cubrebocas” es un instrumento que sirve para equilibrar la filtración y la respirabilidad, a fin de que un gran porcentaje de partículas ajenas al aire respirable, no ingresen a la cavidad oral o a la mucosa y se evite su presencia en las zonas del cuerpo donde pudiesen generar la propagación viral.
En el caso de México, el uso del cubrebocas se ha politizado, debido a la irresponsabilidad del Titular del Ejecutivo y del Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, quienes en repetidas ocasiones descalificaron sin fundamento su uso, generando una grave confusión entre la población, elevando de manera exponencial el nivel de riesgo y exposición de las personas al COVID 19 y comprometiendo la posibilidad de que el uso de cubrebocas sea parte fundamental de una intensa y eficaz estrategia nacional para frenar el contagio de COVID-19 que al día de hoy ha cobrado la vida de miles de mexicanas y mexicanos.
El nulo criterio epidemiológico y la falta de seguimiento a las recomendaciones establecidas por los más importantes expertos del mundo, así como los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud, han tenido consecuencias fatales y con independencia de que en el futuro inmediato se establezcan y se finquen las debidas responsabilidades por ello, es fundamental que se detenga la politización del uso del cubrebocas y desde el Gobierno Federal se ponga un alto a la estrategia de comunicación que busca generar la percepción de que el Titular del Ejecutivo tiene “fuerza moral y no fuerza de contagio”, pues la irresponsabilidad al no utilizar el cubrebocas, ha cobrado miles de vidas.
El desprecio de las autoridades federales al uso del cubrebocas, a fin de complacer los caprichos del Titular del Ejecutivo y mantener una percepción de imbatibilidad de este último ante la pandemia, ha generado en la opinión pública que el uso del cubrebocas no sea unánime e incluso, sea rechazado por los sectores negacionistas de la enfermedad en cuya ignorancia cabe el grave riesgo de convertirse en factores de riesgo que impidan que la pandemia cese. Por ello, es urgente que se haga un llamado a que las autoridades dejen de lado sus complejos, sus tabúes y asuman con madurez la responsabilidad de predicar con el ejemplo, usando en todo momento el cubrebocas y con ello, enviando un mensaje de que les interesa mantener la vida y la salud de las personas y que la muerte de más de 46 mil mexicanas y mexicanos, aunque les haya caído como “anillo al dedo”, es algo que pudo evitarse.
Que en este sentido, a pesar de que millones de mexicanas y mexicanos han puesto el ejemplo en la implementación de medidas para proteger su propia salud y la de los suyos en los meses transcurridos de pandemia de, este ejercicio de civismo, de responsabilidad y de conducta ejemplar ha contrastado con el desinterés, la contradicción de medidas, lineamientos, acciones, decisiones e información tomada desde el Ejecutivo Federal que no conforme con haber abandonado su responsabilidad y dejado a 120 millones de mexicanos a su suerte, descalifica y se burla de las medidas de seguridad tomadas por quienes si se preocupan por su salud.
Que es evidente el abandono y la ausencia total del Gobierno Federal en el establecimiento de criterios preventivos como son el uso de cubrebocas generalizado en la población, a pesar de que todos los expertos coinciden en el hecho de que, si en México se usara el cubrebocas por parte de toda la población, la pandemia terminaría en tan solo ocho semanas.
Es claro que el desdén al uso del cubrebocas por parte del Titular del Ejecutivo y del Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, es parte de una estrategia personal de posicionamiento a fin de generar en la población la idea de que el Presidente “no se enferma” porque posee una verdadera “fuerza moral y no de contagio” que se alimenta de las más primarias ideas de mesianismo y oligocentrismo,
Señor Presidente:
No basta con la serie constante errores garrafales por parte de su Gobierno, en el manejo comunicacional y estratégico de la pandemia, que ha tenido como resultado que la misma no se encuentre controlada,
No basta con la serie de mentiras, que está comprobado dice en cada mañanera,
No basta con engañar a la ciudadanía con las incoherentes y maquilladas cifras que reporta diariamente su Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud,
No basta con dejar de reconocer el trabajo del personal de salud que lucha en la primera línea de fuego, en contra de esta pandemia,
Por lo que, desde el Congreso de la Ciudad de México, “como dirían algunos Diputados de la mayoría, tenemos que hacerle llegar este llamado a misa al titular del ejecutivo”, porque están en juego la vida de miles de mexicanos, seamos el ejemplo como servidores públicos para cada ciudadano.
Esta lamentable la politización del uso de cubrebocas, es la evidencia más clara de que al Titular del Ejecutivo no le interesa mandar un mensaje de protección y prevención en materia sanitaria, que sus prioridades no están con la gente y que la pandemia de verdad cayó “como anillo al dedo”.

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