El silencio y miedo ha permitido la impunidad

El hemisferio norte de América ha sido sacudido en los últimos días, la brutalidad con la que actúan algunos de los encargados de salvaguardar nuestra seguridad ha sido evidenciada; nos ha conmocionado a todas y todos, exigiendo se actúe respetando a los derechos humanos y no violentando a nuestra juventud. El país ha tenido fuertes movimientos sociales en búsqueda de justicia. No podemos normalizar la brutalidad, no podemos permitir que golpear y asesinar sea el mecanismo de acción de ninguna autoridad.
En Tamaulipas, a Daniel Ortiz, un joven ingeniero, asesinado el 7 de febrero de este año por policías estatales, no se le ha hecho justicia. Hoy se cumplen 4 meses de los hechos. Se cumplen meses de omisión de las autoridades estatales; ausentes, no han declarado palabra ante los medios sobre la situación actual que guarda la investigación. Ajenos al dolor de su familia y sin importarles la violación a la dignidad del pueblo tamaulipeco.
He realizado exhortos, la gente ha alzado la voz; Daniel y su familia no han tenido acceso a la justicia, lejos de ello, han denunciado que la Fiscalía Estatal y el Gobernador de Tamaulipas no han podido procurar justicia y han aplazado el caso.
En Tamaulipas la impunidad es uno de los principales problemas, la cifra negra es de 94.6%, arriba de la media nacional que se encuentra en 93.71%. Solo el 3% de los delitos llegan a recibir condena en esta entidad federativa. Estamos hablando de un problema social, de un sistema de procuración de justicia fallido. La policía estatal tamaulipeca, al igual que cualquier autoridad debe responder por sus actos. Exigimos una disculpa pública del titular del Gobierno de Tamaulipas por el daño a la familia Ortiz, reparación del daño, y que todas y todos los involucrados en el asesinato sean procesados, juzgados conforme a derecho por la justicia
En Tamaulipas el silencio y el miedo han permitido esto. Ya no más, es tiempo de cambiar y de reparar todo el daño que se hace por omisión, por inacción, porque a esta administración le preocupa poco, o nada, la dignidad y el dolor del pueblo tamaulipeco.

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