Intercultural para combatir violencia obstétrica capital

“La Ciudad de México debe armonizar su normatividad, con el fin de proporcionar a su población femenina un trato de calidad en la etapa de su embarazo, parto y puerperio”.
Las acciones para prevenir y evitar la violencia obstétrica, que incluye el fomento a la lactancia materna y la ayuda alimentaria para mejorar el estado nutricional materno-infantil, deben incorporar una perspectiva de interculturalidad, señaló el Diputado Ricardo Fuentes Gómez.
“En congruencia con la defensa de los derechos humanos y de las mujeres a una vida libre de violencia, la Ciudad de México debe armonizar su normatividad vigente en la materia, con el fin de proporcionar a su población femenina una atención accesible, aceptable y con un trato de calidad en la etapa de embarazo, parto y puerperio”, expuso.
Aseguró que las mujeres indígenas integran uno de los sectores más vulnerables en este terreno, en el que aparecen la discriminación, la exclusión y una ausencia de acciones para capacitar y concientizar al personal médico sobre la condición biocultural del parto.
“Integrar la perspectiva intercultural y de género al Sistema Institucional de Salud en nuestro país, y sobre todo en la Ciudad de México, es de vital importancia para erradicar progresivamente la violencia obstétrica hacia este sector vulnerable de la población”, expuso.
El Diputado de Morena explicó que la violencia obstétrica comprende aquellas prácticas irrespetuosas y agresivas ejercidas por el personal médico hacia la mujer gestante durante la atención del parto lo cual se generaliza en los servicios de salud de todo el mundo y se considera como uno de los tipos de violencia de género.
Dichas acciones, enumeró Fuentes Gómez, van desde el maltrato físico, la humillación y el abuso verbal, hasta los procedimientos autoritarios para imponer prácticas quirúrgicas “de rutina”, la implantación de métodos anticonceptivos, la violación de la confidencialidad y privacidad de su intimidad, la detención de las mujeres y recién nacidos ante la imposibilidad de cubrir los gastos hospitalarios, entre otros.
“En el caso particular de la Ciudad de México la violencia obstétrica continúa pasando desapercibida en las políticas de calidad de los servicios de salud, así como en la discusión para instrumentar la formación y práctica gineco-obstétrica”, finalizó.
La iniciativa adicionaría una fracción XX al artículo 6; reformaría la fracción II y adicionaría la XIV, recorriéndose la subsecuente, al artículo 15; reformaría la fracción XXVI y adicionaría las XXVI Bis y XXXIV, recorriéndose la subsecuente del artículo 24; reformaría la fracción I del artículo 49 y la II del artículo 50, todos de la Ley de Salud local.

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