AMLO oculta demencia senil

En un “cable” surgido en Paris, Francia, el científico y psicólogo francés Gerard Simonelli, comentó en la mañana del 17 de enero (2020), ante la prensa internacional, que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presenta todos los síntomas de una persona con demencia senil, al referir que es evidente que las decisiones que toma en materia de seguridad, economía y salud pública son más producto de su imaginación y de una distorsión de lo que es real, que de estrategias fundamentadas en cualquier precepto de gobernabilidad o administración pública.
"No tengo nada en contra de él, respeto la decisión de los mexicanos de buscar una mejor alternativa para su gobierno, sin embargo, he analizado cientos de casos a lo largo de cuatro décadas, cuando comencé en 1980, no había tanta información como hay hoy; tendría que verlo personalmente para poder hacer un diagnóstico sobre el daño que ha sufrido su cerebro, quizá no solamente por la edad, sino además por las dificultades de salud que ha padecido antes y por la presión a la que se ve sometido, hablo desde lo que leo a la distancia y por la incongruencia con la que, aparentemente, ha manejado su primer año de gobierno, no tengo todos los elementos, sin embargo, hacemos cada año un análisis psicológico de los mandatarios del mundo; hace un mes terminamos este estudio de algunos de los principales líderes en América Latina, por lo que mis colegas y yo evaluamos, puedo asegurar que el presidente de México no goza de la plenitud de sus facultades mentales; pues es común que un enfermo con su padecimiento, tienda a distorsionar la realidad.".
Añadió: "Va a ser común, encontrar cada vez más contradicciones entre su proceder y sus discursos. Eventualmente, quienes padecen de demencia senil, se convierten en el niño que quiere comprar un automóvil con una moneda de 10 Euros. Su capacidad para diferenciar entre lo verdadero y lo absurdo es prácticamente nula".
La demencia senil es un problema de salud pública común en personas de edad avanzada, debe detectarse y tratarse a tiempo, no es un juego, quienes la padecen sufren y también sus familias.
Sobre la demencia senil. Los cambios en la conducta pueden darse en cualquier momento de la enfermedad. Su intensidad y frecuencia no es necesariamente progresiva y no aparecen en todos los casos de demencia senil. Los más recurrentes son la deambulación errática, agitación-agresividad, reacciones catastróficas, desinhibición, quejas, negativismo, intrusividad y trastornos del comportamiento alimentario y sexual. Deambulación errática: el paciente camina sin un rumbo en particular, se puede presentar en cualquier momento y se relaciona con la desorientación.
En este sentido, se recomienda mantener el entorno del paciente iluminado y sin obstáculos que pudieran provocar accidentes. Desinhibición: consiste en la emisión de agresiones verbales, acciones impulsivas y pérdida de vergüenza. Por ejemplo, atacar verbalmente a quienes este a su alrededor y bajarles la autoestima sin entender que lastima a otro. Ante estas situaciones, se recomienda al cuidador actuar con calma y paciencia, y no ponerse nerviosos ante ninguna circunstancia.
Fenómeno del Sundown: también conocido como empeoramiento al anochecer. Existen varias causas por las que el comportamiento del paciente puede alterarse negativamente al llegar la noche, ya sea el ruido, la disminución de la luz o la gente.
La Asociación de familiares de enfermo de Alzheimer (AFATE) recomienda identificar la causa de la alteración, además de acompañar al paciente permanentemente y evitar los conflictos a dicha hora.
Los cambios conductuales pueden afectar la vida diaria del paciente, dichos cambios requieren de un ambiente apropiado para facilitar la adaptación del paciente.
La literatura recomienda que cada familiar del paciente posea tareas específicas a realizar, para que, de ese modo, exista una organización y que se sepa quién y en qué momento se cuidará de la persona.
Esta organización de las tareas también puede incluir al paciente, siempre y cuando este esté en la capacidad de realizarlas. Para ello, se necesita que las actividades se descompongan en una serie de pasos, lo que ayudará a que las tareas del hogar sean más sencillas y amenas para la persona en cuestión.
Si el paciente puede realizar la actividad parcialmente, también es de gran importancia que haya alguien que realice los pasos que él no pueda para que, de esa manera, sienta que es ayuda para las actividades que se realizan.
Además, los horarios estructurados con los hábitos diarios del paciente y la constante explicación de los mismos permiten que la persona no se desoriente y pueda llegar a adquirir la sensación de seguridad.
En cuanto al ambiente, el centro Family Caregiver Alliance (FCA) menciona que el espacio debe estar libre de objetos que puedan dañar a la persona que padece de demencia senil.
Además, el ambiente incluye a las personas que están a su alrededor, pues es de gran importancia que exista una interacción entre estos últimos y el paciente, para que este no se sienta solo.
La actitud de cada miembro es importante, así como su lenguaje corporal, ya que -en muchos casos-, serán estos los que comunicarán las ideas y sentimientos con mayor fuerza que las palabras.
Por tanto, se debe crear un ambiente positivo, tanto en lo físico, como en la interacción con otros y de ese modo, ayudar a que la persona se ocupe de actividades que impidan el avance inmediato de la enfermedad. (Con información de LeMonde).
El 10 de octubre (2019), justamente cuando se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental y como las casualidades no existen, pero las causalidades sí… en la conferencia mañanera se hizo del conocimiento público una solicitud de información para saber, básicamente, si el presidente López Obrador está loco o por lo menos muy drogado.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador, según los neoliberales conservadores.
Tranquilo amigo tetra transformado, no es ataque, es descripción de los hechos. Resulta que en el ejercicio tan didáctico en que se fueron convirtiendo las conferencia mañaneras del presidente, el Jefe del Ejecutivo dio a conocer una solicitud de información en la que se pide, tal cual, análisis toxicológicos de orina, constancia médica y constancia psiquiátrica.
Bueno, con eso de que ya han salido varios liosos a molestar diciendo que si AMLO es nuestro “El Bromas” a la mexicana, pues el presidente ha salido a callarle la boca a los conservadores que ante la derrocha política y moral anda muy “so serious”.
Por favor, paren esta locura… ya no vayan al cine les hace daño, amigos anar-conservas.
Y es que entiendan a los “conservas” por favor; como dice el mandatario mexicano, la oposición está muy desesperada porque no comprende las nuevas formas de la 4T; ellos ven locura donde otros vemos genialidad.
Por ejemplo, a los prianistas jamás se les habría ocurrido contrarrestar balazos con abrazos, tampoco les habría hecho sentido que la fórmula perfecta para el funcionario público sea “99% honestidad, 1% capacidad” y mucho menos habrían imaginado el poder de la palabra, ya sea para que las mamás le digan a sus hijos delincuentes que se porten bien o decir “fuchi guácala” para defenderse de los malandros.
Pero dejando esos ejemplos de cerrazón opositora, hay otro punto donde quizá los opositores sí están llegando muy lejos: el derecho a la información y los datos personales del presidente.
Si bien, la condición física y mental del presidente sí es un tema de interés nacional, hay que aceptar que hasta parece una búsqueda obsesiva a la luz de la transparencia gubernamental y podría entenderse como un mal uso de una herramienta vital para la vida democrática en años recientes.
Pero ojo, porque estas solicitudes intentan quebrantar uno de los pilares del derecho a la información: la protección de datos personales sensibles, entre ellos el estado de salud y otros datos biomédicos de López obrador.
Lo anterior es motivo suficiente para que las solicitudes no procedan y se queden en el vergonzoso intento por “pegarle al Tlatoani AMLO”.
Aunque el presidente haya dicho “ya no me pertenezco” al tomar protesta ¿Es necesario para los detractores y críticos del régimen usar las requisiciones de información para encontrarle al presidente algo, casi sustituyendo con eso la capacidad de construir oposición a través de la acción política?
¿Para increpar y desacreditar es necesario buscar la descalificación hasta llegar a la locura? Se los dejo a consideración.

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