Al peje lo consume el miedo

Tras varias décadas de andar cabalgando el enojo social y convirtiéndose en el soberano ícono de la protesta popular en contra de las mafias del poder neoliberal, Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en un Presidente de México espantadizo que lo consume el miedo.
Estableciendo escuela en la protesta callejera para ser maiceado y corrompido por esas mafias, y a pesar de jugarle al peligro desde toda su vida, a raíz de haber matado a su hermano José Ramón de un certero balazo en la cabeza; y luego un retardado hecho por un homicidio que cometió en contra de su amigo José Ángel León Hernández al perder al calor de una trifulca producto de un juego de béisbol, el Peje se ha transformado en una especie de “ave de corral”, atemorizado que alguien llegue y le corte el pescuezo.
Para la sociedad en general que ha sido testigo de su extraordinaria ironía con la famosa frase “me canso, ganso”, pese a que más de 30 millones de personas lo encumbraron en la Presidencia de México so pena ser advertidos de la delicadeza de su destreza política, López Obrador es un cáncer para México.
Su mística de dominio en los cerebros débiles que llama “chairos” o “Peje-Zombis”, lo ha mantenido como un benefactor; su estrategia de caos que mancilla las leyes mexicanas sin respetar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, manifiesta con sus actitudes pueriles su desaseo como político, ubicándolo como un desleal a la Patria, transformándose en un virus que lo hace ver como un presidente de banqueta y pacotilla.
Los ortodoxos consideran que López es un falso profeta, un mercader explotador de la política para torcer los códigos legales que hacen posible, aun, la endeble paz social de la Patria mexicana.
Bajo un eclipsamiento de su pasmosa verborrea disléxica y de aburrimiento que lo conduce a un soliloquio mañanero infundado, las redes sociales están inundadas de memes.
Si bien un meme no sólo es una imagen, es mucho más que eso..., son de por sí, momazos que ridiculizan a los agentes políticos del poder, traduciéndose en una virtual venganza sicológica como demagogos.
En redes sociales se advierte que el verdadero sentido del meme es atribuido a Richard Dawkins en su libro El Gen Egoísta, en el cual se conceptúa el término “memes” por su relación con la palabra “genes”.
De acuerdo con el científico, Dawkins precisa que hay hechos que se replican en la cultura de forma masiva, y de ahí la similitud entre lo real y el virtualismo. En los anales de la historia digital, marcan 1976 como el año que surge el concepto “meme”, que es la traducción en una epopeya de ultraje de la élite pudiente.
Más aún, el Ciudadano Presidente no tiene calidad moral alguna para hablar de su famosa “Cartilla Moral” ya que arrastra un negro pasado, incluso un negro pasado que le arrastra todavía un extraordinario cargo de conciencia desde cuando mató a su hermano José Ramón de un certero balazo en la cabeza, así como la muerte que le provocó a su amigo José Ángel León Hernández.
¿Cuál Cartilla moral? ¿De qué habla el “Señor Presidente”?. Por principio de cuentas, debe aclarar su negro pasado y dejarse de sandeces, toda vez que la sociedad debe ser informada. Gracias a las benditas redes sociales –como las califica el mismo López Obrador-, existe la promoción del libro CRÍMENES OCULTOS DE LOPEZ OBRADOR el cual se podrá adquirir en filtrodedatospoliticos@gmail.com
Millones de líneas ágatas se han formulado entorno a la carrera del presidente López, definiéndolo en un troping que en su época caudillista, nunca imaginó llegar donde está ahora, amasar una fortuna políticamente electoral y en consecuencia hacerse multimillonario gracias a que su estrategia de mentiras, le resultó ser muy satisfactorio.
Se ha reiterado que en las pasadas elecciones no ganó López, ganó el resentimiento, la envidia, el fracaso, la decepción, el odio y el oportunismo, pues toda esa gente que “creyó” en el Mesías y/o en el nefasto Caín de Macuspana, ahora se da de topes en la pared y no halla cómo deshacerse del monstruo que le dio vida para destrozar la de millones de sus propios seguidores… Es decir, se enumera resultados patéticos en uno de esos millones de memes.

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