Compromiso del DCDMC es abatir impunidad y corrupción

El mayor compromiso de quienes construyen leyes, las analizan, reforman, derogan y hacen valer, es con la sociedad que está ávida de mayor justicia y de que sea erradicada la impunidad y la corrupción donde quiera que esta esté presente.
El diputado Eleazar Rubio Aldarán, destacó que en el Congreso de la Ciudad de México, en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México y en las aulas de las distintas universidades del país, como es el caso de la Universidad Autónoma de México, se buscan esquemas para que la impartición de justicia sea más efectiva.
Reconoció que la sociedad perdió la credibilidad en las autoridades que imparten justicia por lo que será necesario diseñar mejores estrategias para combatir la impunidad, impulsar la cultura de la denuncia y brindar garantías de que éstas serán debidamente atendidas.
Así lo manifestó al término de la ceremonia solemne donde al igual que el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez y el profesor emérito de la UNAM, Raúl Carrancá y Rivas fueron investidos con el Doctorado Honoris Causa por parte de la Barra Interamericana de Abogados en las instalaciones del Congreso capitalino.
Precisó que “estamos trabajando en conjunto con el presidente Andrés Manuel López Obrador y con la Jefa de Gobierno en las cuestiones de seguridad, procuración de justicia y el Poder Judicial en su conjunto, para atender y erradicar todos los males que aquejan a nuestra ciudad como es la desigualdad, impunidad, violencia”, resaltó.
El legislador de morena, integrante de las comisiones de Administración y Procuración de Justicia y de la de Puntos Constitucionales del Congreso de la Ciudad de México, resaltó que hoy es un día muy especial, “pues recibir esta gran distinción me llena de orgullo y mayor aún hacerlo al lado de personalidades del derecho como el doctor Rafael Guerra Álvarez y el doctor Raúl Carranca y Rivas”.
Raúl Carrancá y Rivas, profesor emérito de la UNAM, aseguró que “la Barra Interamericana de Abogados, junto con sus alumnos, están preocupados por el sistema judicial mexicano ante los retos del siglo XXI. Esto me lleva a pensar si la función del derecho penal está o no en crisis”, advirtió.
Indicó que ningún reconocimiento tiene tan alto honor recibirlo, “no tiene sentido si no conlleva el empeño y la voluntad de trabajar sin pausas, sin treguas; que sea por convicción, más que de la mente que sea por el espíritu de sentir la justicia”.
}Más adelante, el presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez, aseguró que la impartición de justicia en la capital del país encara una época de grandes cambios, con la implementación de la oralidad en todas las materias y la consolidación de la cultura de la mediación.
Sostuvo que en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México están decididos a mantener el significado del juzgador como un profesional especializado del mayor valor ético y social, que debe su legitimidad a la honradez, sensibilidad e imparcialidad de su actuación. “Esa es la causa que heredamos, y la causa que legaremos para las generaciones del futuro”, precisó.
Dirigió un mensaje a Raúl Carrancá y Rivas y a Eleazar Rubio Aldarán. Del primero destacó su trayectoria académica, hasta convertirse en uno de los autores más prolíficos de las ciencias penales.
La vida de Raúl Carrancá es esencial para entender al Derecho Mexicano. “Un hombre que ha hecho de su vida el significante mismo de la enseñanza del Derecho, y más aún, significante de mi universidad, la Universidad Nacional Autónoma de México”, acotó.
Los logros de Carrancá y Rivas ya no se miden en sus méritos individuales; se miden en sus méritos generacionales. Con 50 años de trayectoria docente, su aportación se mide en las vidas que cambiaron para siempre después de recibir su cátedra o consultar su impresionante bibliografía, subrayó.
De Rubio Aldarán reconoció su profunda esencia social: Su trayectoria refleja una vocación de justicia y servicio al prójimo que lo ha colmado de distinciones, hasta convertirse en diputado de la Primera Legislatura del Congreso de la Ciudad de México.
Comentó que su legado legislativo destaca con iniciativas para reformar o crear diversas disposiciones constitucionales y leyes secundarias como la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil y la Ley de Cultura Cívica de la capital del país.

Comentarios