Es una vocación salvar el planeta

La licenciatura 128 de la UNAM, en Ciencias Agroforestales, responde de manera estricta y franca a una de las más hondas problemáticas de México y la civilización: la conservación del medio ambiente.
El egresado contribuirá a lograr al menos ocho de los Objetivos del Desarrollo Sostenible para el 2030: fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, agua limpia, reducción de las desigualdades, ciudades y comunidades sostenibles, producción y consumo responsable y acción por el clima.
Con la nueva Licenciatura en Ciencias Agroforestales, la UNAM refrenda su compromiso con la solución de una de las más hondas problemáticas de México y la civilización: la conservación del medio ambiente.
La carrera número 128 que ofrecerá la UNAM, y la 13 que se impartirá en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Morelia, es pertinente en el contexto de la actual política agroforestal del gobierno mexicano, en particular con el proyecto ‘Sembrando Vida’, indica el proyecto de creación del plan de estudios.
“También lo es a nivel internacional, en tanto el egresado contribuirá a lograr al menos ocho de los Objetivos del Desarrollo Sostenible para el 2030: fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, agua limpia, reducción de las desigualdades, ciudades y comunidades sostenibles, producción y consumo responsable y acción por el clima”.
Los próximos licenciados en Ciencias Agroforestales estarán capacitados para proponer alternativas a escenarios socioecológicos emergentes, como el cambio climático, las crisis de combustibles fósiles y alimentaria.
En el campus Morelia, se formarán profesionales críticos y ético-reflexivos que cuenten con los conocimientos, valores y habilidades teórico-prácticas necesarias en las ciencias agrícolas, forestales y agroforestales para desarrollar proyectos que incidan en la transformación de la realidad alimentaria, energética, social y ambiental del país.
Los alumnos estudiarán los campos de conocimiento de las ciencias biológicas, las ciencias de la tierra, ciencias agrícolas y forestales, además de las bases sociales y humanísticas para participar en el planteamiento, análisis y solución de los problemas que se les presenten en ambientes agrícolas, forestales y agroforestales.
La Licenciatura en Ciencias Agroforestales está programada para cursarse en ocho semestres, en los que se deberán cubrir 399 créditos en un total de 65 asignaturas. En el quinto semestre los estudiantes tendrán que seleccionar entre dos áreas de profundización: Agricultura Sustentable y Silvicultura Social.
El Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad es entidad académica participante, mientras el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo son entidades asesoras de la nueva licenciatura.
“Nos percatamos de que muchos niños tienen la idea de que la ciencia es únicamente para hombres, y no saben que varios de los grandes descubrimientos y avances han sido hechos por mujeres que han trabajado y colaborado con varones. La ciencia no tiene género y con estas iniciativas queremos rescatar a científicas olvidadas por la historia”, afirmó Pilar Carreón, secretaria académica del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.
Como un estímulo para impulsar las carreras científicas en niños, adolescentes y profesionistas, el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, en conjunto con el Programa Adopte un Talento (PAUTA), entregaron 18 premios y reconocimientos a ganadores del primer concurso “Cuéntanos sobre una científica”, 2019.
Los ganadores del primer lugar en las distintas categorías, cuyas edades fluctúan entre los 6 y 19 años, fueron: Anel Niesta Becerra, Paola Jaramillo Paredes, Fernando Daniel de Lucio Villalobos, Kenia Michelle Barajas Ruvalcaba y Janitzi Irazu Serrano Gonzaga.
El objetivo principal de este concurso, que tuvo como invitadas especiales a las astrónomas Julieta Fierro y Brenda Arias, fue dar a conocer el papel fundamental de los programas de divulgación y vocaciones científicas de la UNAM, proveer espacios inclusivos en los que los infantes sean considerados parte fundamental de la sociedad y el futuro académico de México.
“Nos dimos cuenta de que muchos participantes se inspiraron en científicas que son originarias de sus estados, que luchan por el ambiente, salen en la televisión y escriben notas. Surgieron nombres que quizá no suenan tanto, pero estos chicos las hicieron visibles, pues argumentaron por qué son relevantes para ellos”, indicó María Emilia Beyer, de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia.
El 11 de febrero de 2019, en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, se dio a conocer la convocatoria para este concurso, en el que participaron cerca de 200 trabajos provenientes de niños de preescolar, primaria baja (de 6 a 8 años), primaria alta (de 8 a 12 años) y secundaria; así como jóvenes de bachillerato y licenciatura (hasta 19 años) de distintos estados.
Por último, Alejandra García, miembro del Consejo Directivo del PAUTA, acentuó la importancia de impulsar el talento para la ciencia en niños y jóvenes de México. “Nuestra estrategia es organizar talleres, cursos y actividades para ellos, sus padres y sus docentes, en los que el conocimiento se construye a través de la indagación, experimentación y análisis. Buscamos formar ciudadanos con habilidades científicas comprometidos con su entorno”.

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