Se debe de transformar el Sistema de Salud
- 6 jun 2019
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Germán Martínez presentó su renuncia el martes 21 de mayo como Director General del IMSS tras cuestionar los graves recortes de personal y la agresiva política de ahorros en el organismo, situación que también el ISSSTE está viviendo como lo ocurrido el 15 de mayo, la totalidad de los trabajadores de la agencia estatal de TURISSSTE fueron separados de sus labores, sin opción a ser reubicados.
“ Los Lineamientos de Combate a la Corrupción y Aplicación de una Política de Austeridad Republicana”, que anunció Andrés Manuel López Obrador, siguen adelante, lo que implicará el recorte a la burocracia, la reducción de salarios y prestaciones y un aumento de la jornada laboral, esto muy grave para los miles de médicos que prestan servicios.
Como pone en evidencia Germán Martínez existe una tremenda intervención de la Secretaría de Hacienda quien pone en riesgo la vocación igualitaria, de justicia, y de prestación de servicios el señalando el caso del IMSS, pero esto también impacta al ISSSTE.
Esta renuncia de Germán Martínez hace reflexionar el fin que tiene desde su nacimiento la Administración Pública que es dar un servicio a su población, el recurso que se le asigna tiene que aplicarlo y al parecer en la actualidad existe una política del ahorro que es base de la administración privada.
Es indudable que se debe de transformar el sistema de salud, pero no puede ser a costa del dolor de las familias ni en el sacrificio de las personas que tienen la necesidad del servicio y el gobierno debe de transformas tanto el ISSSTE como el IMSS y en general los servicios de salud del estado mexicano.
El diagnóstico emitido por German es puntual cuando dice que muchos trabajadores del sector salud, siguen sin certeza laboral, sin contrato, algunas; el déficit de recursos humanos se suma y agrava con el rezago en infraestructura, que es brutal, los contratos y convenios de servicios se rezagan, y algunos están por vencerse sin horizontes de legalidad y eficiencia, las compras de equipamiento paradas, las reclamaciones y litigios aumentan; y si bien el abasto de medicamentos está garantizado, es precario y en algunos lugares pende de un hilo.
El supuesto control del gasto tiene dos consecuencias fatales: pasillos de espera llenos de personas adoloridas y mal trato o retraso en la atención a pacientes; y un segundo efecto indirecto: el recurrir a los servicios de salud privados, con el impacto que ocasionará mayor “gasto de bolsillo” de las familias cuando sus seres queridos tengan un padecimiento; esto seguramente en padecimientos crónico degenerativos, su detección y atención, seguramente llevaran a estados críticos, al grado que cuando se restablezcan, si sucede, la atención adecuada en el segundo y tercer nivel de atención, será demasiado tarde para miles de usuarios.
Los funcionarios de Hacienda no quieren dialogar con las instituciones de salud; e insensibles ante las vidas puestas en riesgo, que de manera deshumanizada solo quedan reducidas a cifras y no a personas, quienes solo de una manera mercantilista reducen la salud a pesos y centavos, hoy para tener un servicio de calidad tienes que ir a los servicios particulares, porque en el sector público no hay camas, ni gasitas, es decir, lo indispensable para la atención no existe en ninguno de los tres niveles de atención.
Es claro que el enfoque de la actual Hacienda Pública de hablar de ahorro, es una óptica perversa de ultra derecha y ultra capitalista, la administración pública no puede tener ahorros sino eficiencia y eficacia del gasto.

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