Irregularidades en la obra "La Quebradora"

La delegación Iztapalapa no cumplió, como era su obligación legal de ingresar la Manifestación de Impacto Ambiental en el tiempo previsto por la ley en la materia, antes de iniciar la obra en La Quebradora.
La obra inició sin evaluar el impacto ambiental que tendría y sin contar con un dictamen técnico sobre la viabilidad hídrica de la obra emitida por la autoridad competente.
Ante este incumplimiento, la SEDEMA a través de la Dirección General de Regulación Ambiental (DGRA), requirió la realización del Estudio de Daño Ambiental (EDA). La delegación presentó el EDA, sin la información suficiente para que la autoridad pudiera evaluar el daño ambiental por la construcción del Parque. De ello hay numerosas evidencias
Por tanto, es necesario aclarar que esta alcaldía no se encontró frente a un asunto en trámite, sino ante el incumplimiento reiterado por parte de la delegación y el vencimiento de todos los plazos previstos por la Ley, para presentar un documento obligatorio. Lo que culminó en la suspensión de los trabajos por parte de la DGRA, mediante una resolución administrativa.La alcaldía estaba obligada a suspender la obra de La Quebradora. podíamos incurrir en otra irregularidad más, como lo hizo la delegación Iztapalapa.
En otras palabras, la obra se suspendió debido al incumplimiento de la entonces delegación Iztapalapa y ante la ausencia de elementos esenciales para determinar tanto su impacto ambiental como sus consecuencias en la función reguladora de las escorrentías de la Sierra de santa Catarina.
Con respecto al avance de obra, no es lo mismo haber pagado entre 87% y 95% del monto comprometido, a tener un avance de obra de 87% y 95%. La Contraloría tiene toda la información del avance físico real de la obra de La Quebradora, la cual registraba un retraso de 40% con respecto a los plazos fijados en el contrato. También está documentado que al 1 de octubre de 2018 se habían efectuado pagos sin contar con las estimaciones, soporte documental y evidencia física del trabajo realizado. En otras palabras, se había pagado, de forma irregular, por trabajos no realizados.
Con relación a los 2 pozos de absorción que menciona en la “nota aclaratoria” la exdelegada, no funcionan, debido a fallas elementales relacionadas con la profundidad de los mimos. Es decir, se pagaron 4.7 millones de pesos en dos pozos que no absorben nada, lo cual también está en revisión de la Contraloría. La autoridad en la materia determinó que la obra afectó la capacidad de captación, regulación e infiltración del agua a esta zona, porque el predio originalmente tenía una superficie libre para infiltrar agua de lluvia de 36,000 metros cuadrados y después de la construcción de la obra quedó de 9,810 metros cuadrados.
Asimismo tenía una entrada de agua pluvial al predio de 16 metros cúbicos por segundo, después de la construcción del parque hídrico quedó de 5.28 metros cúbicos por segundo.
Por último, la Alcaldía Iztapalapa señala que todos los procesos de revisión administrativa que ha realizado, los ha hecho conforme a la ley y en conjunto con la autoridad competente. Así seguirá siendo en éste y en otros tantos procedimientos en curso. Las personas servidoras públicas responsables cuentan con todas las garantías constitucionales para aclarar.

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