Derribar muros invisibles de las injusticias en México
- 1 may 2019
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Pobreza, desigualdad, inequidad y exclusión social son los muros invisibles que separan a nuestra sociedad, reconoció el doctor Eduardo Ferrer MacGregor Poisot, presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En la entrega de la Presea Ignacio Manuel Altamirano del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, que preside el magistrado penalista Rafael Guerra Álvarez, de manos de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se destacó que jueces y magistrados del Poder Judicial Capitalino han emitido 323 sentencias contra tratantes de personas, cifra que convierte al TSJCDMX en el que más resoluciones dicta en esta materia en América Latina.
En Sesión Solemne del Pleno de Magistrados, el TSJCDMX condecoró en la categoría la Presea “Al Juzgador” a Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot, presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En la categoría Presea “A la Investigación, Docencia y Doctrina”, se otorgó al Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México; la recibió su director General, Pedro Salazar Ugarte.
Y en la categoría al “Mérito al Derecho y la Justicia en la Sociedad Civil”, a la Comisión Unidos Contra la Trata, representada por Rosi Orozco.
En su intervención de agradecimiento, el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Eduardo Ferrer MacGregor, se congratuló de recibir de parte del Poder Judicial capitalino la presea, pues dijo, “no puede haber mayor reconocimiento para un Juez en funciones que recibir una distinción por los propios juzgadores, y en esta ocasión recibirla del propio Presidente del Tribunal”.
Agregó que los retos que se tienen en la región Interamericana son complejos, variados y de hondo impacto, “pobreza, desigualdad, inequidad y exclusión social son los muros invisibles que separan a nuestra sociedad, estos son los verdaderos muros que se tenemos que derribar para alcanzar el desarrollo, la democracia y la paz.
Ante los magistrados de la Ciudad de México, Ferrer MacGregor instó a juezas y jueces a cuestionar el rol y la función social de los juzgadores y el Poder Judicial para coadyuvar en el fortalecimiento de las democracias; al tiempo que añadió que es necesario tener una conciencia del entorno para superar los desafíos en materia de Derechos Humanos.
En representación del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la U.NAM, Pedro Salazar Ugarte, destacó que en la máxima casa de estudios conciben al derecho como un instrumento civilizatorio, como un instrumento pacificador y como un instrumento que permite la coexistencia pacífica en una sociedad legítimamente diversa y que su compromiso es como palanca de cambio y no como mecanismo conservador de un estado de cosas injustas.
Destacó que su compromiso como universidad pública se debe y está volcado hacia la sociedad mexicana, que tiene presentes los grandes desafíos de los momentos históricos y está comprometida con la transformación.
La presidenta de la Comisión Unidos contra la Trata, Rosi Orozco, subrayó que impartidores del órgano judicial capitalino han emitido 323 sentencias en contra de tratantes de personas, cifra que convierte al Tribunal Superior de Justicia capitalino en el que más resoluciones dicta en esta materia en América Latina y le hizo un sentido reconocimiento.
Sin embargo, hizo un llamamiento a todos los ciudadanos para que no esperen que todo lo resuelvan los jueces, y, en cambio, ayuden a una persona hasta que deje de ser víctima. Sólo así, dijo la galardonada, se logrará un México justo.

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