PESQUISA POLÍTICA
- 4 abr 2019
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La Junta de Coordinación Política (JUCOPO), del Congreso de la Ciudad de México (CCDMX), que encabeza Ricardo Ruíz Suárez, diputado de Morena, debe de tomar las medidas preventivas de seguridad, para evitar que se sigan registrando desmanes, tanto al interior como en el exterior del recinto legislativo, y se vuelva costumbre.
Con los cuerpos de seguridad pública de la CDMX, en coordinación con el personal de resguardo, debe de haber más protección para, tanto diputados de las diferentes fracciones parlamentarias que seccionan, como para los asistentes al recinto legislativo.
El jueves pasado, cerca de 100 líderes de diferentes colonias de las alcaldías, Benito Juárez. Álvaro Obregón, Iztapalapa, Coyoacán y Gustavo A. Madero, en las gradas del recinto legislativo, se registró un conato de bronca.
Todo inició porque los diputados de Morena buscan desaparecer los comités ciudadanos, para poner fin a prácticas amañadas de los partidos políticos para hacer de la participación social un botín.
La nueva Ley buscan eliminar un esquema arraigado que ha tocado las elecciones de los Comités Vecinales y la Consulta, y que tiene que ver con la corrupción, al inmiscuirse de lleno los partidos políticos.
Estas acciones provoco que las personas que se encontraban en las gradas sacaran pancartas y al unísono pedía que se impidiera que se votará por la desaparición de dichos comités, al grado que personal de resguardo intentó quitarles las pancartas registrándose un conato de bronca.
El martes pasado, Organizaciones de taxistas y comerciantes se lían a golpes con personal de resguardo y seguridad, afuera del recinto de Allende y Donceles, donde un grupo de cerca de 200 personas mantenía bloqueado los accesos al edificio sede del de la Ciudad de México, en demanda de solución a sus demandas.
Organizaciones de taxistas reclamaban la regularización de las aplicaciones de transporte privado, y comerciantes de la alcaldía de Iztapalapa, pedía que se le atendiera sus problemas.
Ambos grupos al ver que no eran escuchados impidieron la entrada y salida del CCDMX y cuando los manifestantes pretendían entrar al recinto de Donceles y Allende se enfrentaron a golpes.
Con palos y botellas, taxistas y comerciantes agredieron a dos elementos de seguridad en las escalinatas y un tercero tuvo que correr sobre la calle de Allende donde un grupo de supuestos manifestantes lo alcanzaron y en el suelo lo patearon, pero algunas mujeres de los propios golpeadores lo rescataron.
Los diputados al tener conocimiento de los hechos determinaron no salir para atender la demanda de los taxistas y comerciantes, provocando más irritación y amenazaron con regresar hoy, y con más gente, lo que se espera que los diputados, antes de registrarse otro enfrentamiento los atiendan.

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