top of page

La felicidad es una acción que satisface algunas de nuestras necesidades

20 mar 2019
5 min de lectura

Según el World Happiness Report (2018), México ocupa el sitio 24 de entre 156 países en el ranking de las naciones más felices del mundo, y un estudio de la UNAM revela que el promedio de felicidad de los mexicanos es de 8.53, en una escala del uno al 10. La vida familiar ocupa el promedio más alto de satisfacción.

¿Qué es la felicidad?, ¿qué nos hace felices?, ¿para qué queremos ser felices?, son cuestionamientos subjetivos, personales, a veces sin respuesta. Comer lo que nos gusta, criar hijos, tener familia, relacionarnos de manera positiva con la gente que nos rodea, son sólo algunos elementos de los muchos que contribuyen a lograr ese estado grato de satisfacción.

La felicidad no es un ente que se deba perseguir insistentemente, sino un estado asociado a una emoción positiva, según la psicología; para muchos filósofos constituye el fin último del ser humano, relacionado más con una forma de caminar por la vida, que con el lugar al cual se llega. Por ello, su búsqueda obsesiva conduce a la frustración, pues al obsesionarnos con ella, parece que se vuelve inalcanzable.

Hugo Sánchez, académico de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, expuso que la felicidad está dada por los eventos y las cosas que satisfacen nuestras necesidades. “Hay que aceptar que es un concepto que debemos construir para intentar disfrutarlo en el momento que aparezca”.

En tanto, Paulina Rivero, directora del Programa Universitario de Bioética (PUB), señaló que para el taoísmo, una filosofía de la antigua China, la felicidad se encuentra cuando la persona sabe conformarse, cuando se percata de que está bien con lo que tiene y no necesita más porque la “felicidad está en mí y no en lo que adquiero de afuera: reputación, fama o dinero”.

Desde 2013, las Naciones Unidas celebran cada 20 de marzo el Día Internacional de la Felicidad, como reconocimiento del importante papel que desempeña en la vida de las personas. En 2015, ese organismo lanzó los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pretenden poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger nuestro planeta, tres aspectos primordiales que contribuyen a garantizar el bienestar y la felicidad.

Según el World Happiness Report (2018), México ocupa el sitio 24 de entre 156 países en el ranking de las naciones más felices del mundo (2015-2018), que considera la percepción de las personas sobre su calidad de vida, y variables como la expectativa de vida, la generosidad y la percepción de corrupción.

En tanto, la Encuesta Nacional sobre Satisfacción Subjetiva con la Vida y la Sociedad (elaborada por el Seminario Satisfacción Subjetiva con la Vida y la Sociedad de la UNAM, 2015) reveló que en México, en una escala del uno al 10, el promedio de satisfacción con la vida (felicidad) en general es de 8.53. El 82.3 por ciento de la población está netamente satisfecha y sólo 17.5 por ciento está insatisfecha. Según el estudio, la vida familiar ocupa el promedio más alto de satisfacción.

La felicidad, explicó Hugo Sánchez, es la sensación de creer y tener esperanza en el futuro, en que las “cosas” estarán bien, sentirse con ánimos y en una situación en la cual parece que las relaciones marchan de manera positiva.

El problema aparece cuando creemos que la felicidad debe permear toda nuestra vida, pues debemos transitar por cada emoción que existe: tristeza, ira, ansiedad, miedo, etcétera; “eso nos permite tener una correcta adaptación al medio”.

Aunque sea una sensación de bienestar muy intensa, la felicidad nos resta atención en el ambiente y minimizamos errores que pueden ser importantes. “Es un estado deseado, pero de poca ponderación de los eventos que suceden. Bajo esa perspectiva, es importante no mantenernos completamente felices todo el tiempo”.

Lo normal es transitar entre todos los estados emocionales; por ejemplo, ante la pérdida de un familiar no se puede estar feliz. Se necesita una regulación de las emociones.

Pero, ¿qué nos hace felices? Es un cuestionamiento subjetivo y personal; corresponde a las características de nuestro entorno, historia de aprendizaje y expectativas. En general, nos da felicidad mantenernos en una situación donde sentimos que avanzamos en nuestras metas personales.

“Lo que cambia es el medio para alcanzar ese bienestar: apreciar una obra de arte, leer un libro, comer nuestro alimento favorito, andar en bicicleta, tomar un café al atardecer, tener sexo o criar hijos; todo ello puede ser lo que nos motiva o nos hace sentir bien”.

En los niños, el control emocional tiende más a las emociones positivas: cantan, bailan, brincan. Tienen sus necesidades cubiertas y su sensación de positividad emerge más fácilmente, añadió el universitario.

Sánchez reiteró que la felicidad es una cuestión individual. Se dice que hay países más felices que otros, pero eso se relaciona con el bienestar de las sociedades. Si una población tiene alimentación, agua, transporte y educación, se interpreta que es feliz. Parecería entonces que es una situación geográfica o genética.

El lugar que ocupa nuestro país en el ranking de las naciones más felices se relaciona con la importancia que le damos a la familia. “Si los individuos se aíslan pueden presentar emociones negativas, se deprimen más; si se reúnen, disminuye la sintomatología. Aquí la aproximación es evidente: nos saludamos, nos abrazamos, y eso nos permite percibirnos más felices”, aclaró el experto.

¿Para qué queremos ser felices?, es una pregunta sin respuesta, porque es un fin en sí mismo, es lo que todos buscamos, a lo que todos aspiramos, dijo Paulina Rivero. Lo más importante no es el dinero, la fama o el poder, “sino tratar de ser felices y ayudar a que los demás también lo sean”.

En la actualidad, opinó la filósofa, para la mayoría de la gente la felicidad viene dictada por la publicidad. “Nos hacen creer que seremos felices si logramos cierto estatus económico, si tenemos ropa de determinada marca, coche o apariencia, y una vez que lo logramos, la promesa no se cumple, porque eso no nos da la felicidad”.

Esta emoción, que desempeña uno de los papeles centrales en la vida de las personas, está vinculada a la capacidad de estar contento con uno mismo y con lo que hay, sin querer agregar más, porque si lo hacemos volvemos al descontento.

“Tenemos que abrir los ojos y darnos cuenta de que tenemos que dejar de ser consumistas y apreciar lo que tenemos: salud, hijos, familia, trabajo... eso es lo que se requiere, lo demás sobra”.

Un estudio señala que la felicidad depende de la forma en que nos relacionamos a lo largo del día, es lo que llamamos ‘llevarte bien con la gente’, hacernos la vida grata.

Además, se debe considerar que quien no tenga un medio material básico, como la alimentación, difícilmente podrá ser feliz, “así que hay que luchar por una mayor equidad”.

Por último, Rivero consideró que a diferencia de los días creados por las empresas para hacernos gastar, como el de las madres o del amor y la amistad, el de la felicidad es una invitación a pensar, reflexionar y cambiar la perspectiva que tenemos.

Comentarios


DIRECTORIO

Lic. Fernando González Parra

Director General

Mtra. Graciela Ornelas Prado

Directora

Edmundo Olivares Alcalá

Subdirector

Karen García Hernández

Jefa de Redacción

Manuel Serna Ornelas
Jurídico

Abraham Mohamed Zamilpa

Lic. Ricardo Monreal Ávila

Articulista 

Ernesto Olmos Avalos.

Alitzel Herrada Herrera.

Garnica Muñoz José Antonio.

Reporteros

Adonay Somoza H.
Lic. Andrés Aguilera.
Roberto Chávez
Renato Corona Chávez
Javier Méndez Camacho
Gustavo Santos Zúñiga
Blas. A Buendía †
​Lic. Alicia Barrera Martínez
Marcos A. Hernández Olivares
Amaury A. Hernández Olivares
Elizabeth Tapia Silva
Ángel Bocanegra
Fernando R. De Aguilar



Columnistas

  • Icono social Twitter
  • Wix Facebook page

Cuestión y Chronos nacieron con la idea de ser una voz crítica, no como una acción de desprestigio visceral y vacío; nuestra crítica irá con propuestas que permitan a  los políticos reflexionar sobre las decisiones que toman.

Este es un medio de información que servirá de contacto y difusión para que la ciudadanía  se haga oír dentro y fuera de su entorno. Un vínculo entre quienes trabajamos día a día por un mejor país y aquellos que buscan la manera de lograrlo pero que no saben cómo.

Queremos invitar a todo aquel que tenga algo qué decir de la administración pública a que se unan y aporten sus ideas, inquietudes, necesidades, críticas así como proyectos que merezcan ser difundidos.

De esta manera, estimados lectores, inauguramos una nueva era de comunicación y de enlace entre nuestros compañeros y  futuros colaboradores.

 

cuestiondechronosx1000.png
bottom of page