Legislar al vapor en el nuevo estilo gobernar

Antaño, las oposiciones –léase PRI (cuando lo fue por 12 años). PAN, PRD, Convergencia (hoy MC)- reclamaban a la mayoría priísta que legislara al vapor en aras de quedar bien con su jefe: el Presidente de la República.
Hoy la aplanadora guinda presenta iniciativas y, oh sorpresa, de inmediato ingresan a Comisiones cuyos integrantes, más veloces que los gamos, elaboran los dictámenes.
Claro, ello implica la falta de rigor en los mismos.
De ahí que, en la velocidad ultrasónica que se impone, no se parlamenta, la Guardia Nacional ya tiene iniciativa.
No queda clara la definición de que la Guardia Nacional no será militar aunque esté conformada por policías militares y policías navales. De qué otra forma se puede entender que quienes la integren mantendrán sus rangos. Argumenta que el Ejército no debe realizar tareas de civiles y que en tiempos de paz debe estar en sus cuarteles.
También se advierte en el texto que los integrantes de la Guardia Nacional conservarán sus estipendios y los servicios de los que hoy disfrutan. Todo con cargo a las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina y de la Policía Federal.
No existe referencia sobre la capacitación de las policías estatales y municipales, por lo cual se colige que la GD llegará para quedarse, porque también será auxiliar del Ministerio Público, facultad hasta concedida únicamente a la Procuraduría General de la República en delitos federales y a las Fiscalías o Procuradurías estatales en delitos del fuero común.
A pesar de que la iniciativa es “light” en sus conceptos de facultades y remite todo a las “leyes secundarias”, el presidente electo pidió a las fuerzas armadas ayudarlo a combatir la inseguridad y la violencia que asuelan al país.
Y en un gesto que llama la atención, el almirante Vidal Soberón Sanz le pidió al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador: “utilícenos”.
Meses antes, el secretario de Marina habría confiado que el triunfo de Andrés Manuel López Obrador haría que los marinos se sintieran amenazados. Eran los tiempos en los que el entonces candidato cuestionaba el actuar de la Armada en su participación en las acciones que buscaron aprehender al mayor número de criminales. Lo ocurrido en Nayarit fue calificado por el abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia como “una masacre, en donde había niños”.
Pero los tiempos y las posiciones cambian. Hoy el almirante pide ser utilizado para lograr la pacificación del país.
La Guardia Nacional, concebida para que las fuerzas castrenses regresen a sus cuarteles y que la población, toda, se sienta segura, ya se procesa legislativamente y hay quienes apuestan que la propuesta será aprobada esta misma semana para que el presidente electo cuente con la herramienta que haga posible su propuesta.
Claro, las leyes secundarias no estarán listas. Simplemente se cumple el compromiso del presidente electo. Y sí, habrá aprobación pero tardará cuando menos dos semanas en que los congresos locales hagan lo propio, porque se trata de una reforma constitucional que modifica 13 artículos de la Constitución.
Pero no se angustie: también en las 16 entidades que se necesitan para darle legalidad a la reforma trabajarán al vapor.

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