Requerimos reformas fondo para combatir la obesidad

Un poco más del 75 por ciento de los mexicanos tienen exceso de peso y para atender el problema es necesario vincular la educación a la promoción de una sana alimentación y en comestibles, debe haber claridad en el etiquetado sobre el contenido calórico y el valor nutritivo.
El Senado acelerará reformas de fondo para combatir la obesidad en México. Esta condición afecta gravemente a sectores vulnerables de la población, especialmente niños, afirmó el presidente de la Comisión de Salud, Miguel Ángel Navarro Quintero.
En entrevista, refirió como responsabilidad del Poder Legislativo la de impulsar acciones para que la población tome conciencia acerca de la manera más sana para alimentarse.
En 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), revelaron sendas investigaciones sobre la tendencia de exceso de peso a nivel mundial.
Refieren que la mexicana es la población más obesa del mundo, dado que está presente en el 75 por ciento de sus habitantes. El país con la menor condición en este sentido es Japón, con 3.7, seguido de Corea con 5.3; Italia, 9.8; y Suiza con 10.3%.
En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016 indica que uno de cada tres niños, de dos a 11 años, tiene sobrepeso u obesidad. En el caso de las mujeres adolescentes, cuatro de cada 10 sufren alguno de estos padecimientos. El 33.5 por ciento de los adolescentes hombres también tienen estas afecciones.
El problema de salud se agrava, según Narro Quintero, porque la obesidad es causa de otras enfermedades, como diabetes, hipertensión, corazón, diversos tipos de cáncer, hígado graso, trastornos del sueño, e incluso mentales como la depresión.
El exceso de peso se determina a partir del Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula mediante la división de los kilos que pesa una persona por el cuadrado de su estatura, en metros. Por ejemplo, un adulto que pesa 70 kilogramos y su altura es de 1.75 metros, tendrá un IMC de 22.9 kg/m2.
Acorde con la Organización Mundial de la Salud, el IMC igual o superior a 25 kg/m2 determina sobrepeso, y si éste es mayor a 30 se le considera obesidad. Cualquier persona con más de 45 kg/m2, sufre obesidad mórbida.
El senador Miguel Ángel Navarro Quintero consideró que se hicieron importantes esfuerzos en la LXIII Legislatura para combatir la llamada “epidemia de obesidad”, como elevar a rango de ley la Estrategia Nacional para la Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, implementada en 2013. Sin embargo, sostuvo, aún hay tibieza en las políticas públicas adoptadas.
Como parte de la estrategia nacional para el combate de esta condición, hoy se aplican distintas modificaciones de ley. La Secretaría de Salud tiene la facultad para establecer lineamientos de venta y distribución de alimentos y bebidas preparados y procesados en las escuelas primarias, eliminándose productos de alto nivel calórico. La dependencia también delinea acciones que garanticen la integración de programas de activación física en educación básica.
En la legislación vigente también se fijaron parámetros para regular la publicidad -en televisión, en horarios infantiles- de productos con altos contenidos de grasas y azúcares. Se ordenó restringir “comerciales” de bebidas azucaradas, chocolates, confitería y botanas de 14:30 a 19:30 horas de lunes a viernes y de 7:00 a 19:30 horas los sábados y domingos. Algunos reportes estiman que fueron eliminados 55 de las 139 horas anuales de “chatarra” de la barra infantil.
De igual forma se hizo obligatorio el etiquetado de advertencia de altas concentraciones de grasas y azúcares en el envasado. En ningún caso podrán contar con sello nutrimental refrescos y bebidas saborizadas, chocolates, dulces y botanas.
Respecto de los resultados de estas medidas, el informe del Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (OMENT), de octubre 2018, muestra una disminución en la prevalencia del sobre peso de 30.3 a 27.7 por ciento y de la obesidad de 23.5 a 21.6 por ciento, entre 2012 y 2016.
Para el doctor Navarro Quintero los indicadores adoptados por el OMENT no son suficientes: “Dice una expresión muy coloquial que la percepción es realidad, y la percepción es que en México no ha disminuido la obesidad. Debemos hablar con la verdad. Es mucho lo que debe atenderse en educación vinculada con la prevención y promoción de la salud”, asienta.
Sobre el particular, señaló que el Instituto Nacional de Salud Pública, en una investigación de 2014, determinó que de 110 escuelas primarias públicas revisadas, en 80 por ciento aún se expendían bebidas azucaradas y sólo una tercera parte contaba con bebederos de agua. El 80 por ciento de los directores, profesores, vendedores de alimentos y padres, desconocía que existiera la prohibición de vender comida “chatarra” en los centros educativos.
La Estrategia Nacional, agregó, obliga al etiquetado nutrimental, reconocido a nivel internacional como una herramienta con gran potencial para influir en la compra de alimentos saludables. Sin embargo, en México sólo 9.7 por ciento de las personas consultan esta información para decidir qué productos comprar, porque no hay claridad en los datos de contenido de grasas, azúcares, sales y otros compuestos.
En el gobierno de la Cuarta Transformación, es necesario que el tema de salud se inserte en la agenda social del Siglo XXI. Uno de los grandes retos es lograr que los mexicanos adopten una cultura de alimentación sana. Esto requiere brindar satisfactores sociales para que la gente no consuma productos “chatarra” por una necesidad social, determinada por estilos de vida, expuso el presidente de la Comisión de Salud.
Dijo que, desde el punto de vista médico y social, la obesidad es un grave problema para el país porque hay niños, niñas y adolescentes que ocupan el primer lugar en exceso de peso en el mundo, y la población adulta se ubica en segunda posición. “México enfrenta esta realidad, de 150 millones de habitantes, en los que la obesidad pareciera ser un estereotipo”.

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