Normas, valores y religión en la salud reproductiva

Cada día tiene mayor importancia el conocimiento de la higiene, el conocimiento de la enfermería, en otras palabras, el arte de mantenerse en estado de salud, previniendo la enfermedad, o recuperándose de ella. Se le reconoce como el conocimiento que todo el mundo debe tener -distinto del conocimiento médico, propio solamente de una profesión.
Las complicaciones en la salud sexual y reproductiva tienen repercusiones a nivel económico y social, pero también cultural en el momento en que las mujeres no tienen el pleno disfrute de sus derechos y de su existencia cultural en condiciones de igualdad y respeto. Los procesos de mejora de la salud sexual y reproductiva no siempre han tenido éxito puesto que no han tenido en cuenta el entorno cultural.
En lo que se refiere a la salud sexual y reproductiva, los derechos humanos parten de la idea de igualdad, equidad, dignidad y no discriminación en el disfrute de los derechos relativos a la salud para garantizar el acceso universal a los servicios de salud de calidad. Por eso es necesario saber el significado de diversos conceptos como:
Cultura: es un proceso no estático formado por una parte tangible y otra intangible. La cultura se constituye a través de valores, símbolos, costumbres, historia, memoria, rituales y formas de entender el tiempo y las relaciones interpersonales.
Derechos culturales: se refieren al derecho de los individuos y los colectivos de mantener, proteger y ejercer su propia cultura siempre y cuando esas costumbres no entren en conflicto con las ideas fundamentales de los derechos humanos universales.
Derechos reproductivos: hacen referencia al derecho de los individuos y las parejas de decidir el número y el momento de tener hijos. Contienen el derecho de las mujeres y los hombres de tener acceso a la información y al uso de instrumentos de planificación familiar de su propia elección y tener acceso al mejor sistema de salud posible relativo a la reproducción y salud sexual.
La religión y la sexualidad. La oposición de la religión a los derechos sexuales y reproductivos pareciera insistir en una idea: todo intento de consagrar los derechos sexuales y reproductivos está en una estrategia oculta de procurar legalizar el aborto. Los dividendos y la cohesión conservadora pareciera que se produce en la defensa del valor de la vida frente a la amenaza de un pensamiento no religioso o de la degradación de la cultura moderna.
Según la religión, la sexualidad en el matrimonio debe caracterizarse por la valoración y la capacidad de comprensión. Cuando se hallan en primer lugar la concordancia mutua y el amor, la sexualidad podrá fortalecer la relación conyugal como un importante eslabón de unión, contribuyendo al bienestar de ambos cónyuges.
En México aún falta la implementación de políticas públicas que alberguen y protejan estos derechos, los temas del aborto seguro y la igualdad de la sexualidad y la reproducción aún son tópicos que necesitan ser analizados y actualizados en el tema de las reformas a la Constitución. Todo ello, implica no sólo debates, sino también acciones que respalden los Derechos que como ciudadanos, hombres o mujeres necesitan para mejorar su calidad de vida y de toma de decisiones. Correo: viriclc@hotmail.co

Comentarios