Cambios reales en la forma en que se gestionan asuntos públicos

En el Primer Congreso de la Ciudad de México (PCCDMX), se establecerán nuevos mecanismos del poder público con la participación de los ciudadanos, quienes finalmente son quienes eligieron a los legisladores.
Lo anterior fue vertido por el Diputado de Morena, en el PCCDMX), Alejandro Encinas quien indicó que el reto es la construcción de todo un entramado institucional que implique no solamente la creación de nuevas instituciones, sino cambios reales en la forma en que se hace la gestión de los asuntos públicos.
La Constitución pone como eje rector la dignidad humana, la protección de los derechos de las personas y el interés público, el derecho a la ciudad y esto implica, ya, construir cerca de 150 distintas nuevas leyes o modificar las actuales con un sistema de modificación a largo plazo, donde se cumplan las disposiciones del mismo, que tenga rango de ley, que tenga indicadores de evaluación para que se pueda sancionar su incumplimiento y remover a los servidores públicos.
Tenemos una carta de derechos que, además, es exigible y justiciable; es decir, que aquellos derechos que no aplique la autoridad, podrán recurrir ante la autoridad judicial los habitantes de la ciudad.
Se acaba el último vestigio del Departamento del Distrito Federal, que eran las Jefaturas Delegacionales, ese poder unipersonal, caciquil, en que se convirtieron los delegados, para dar paso a un Consejo de la Alcaldía que va a ser un órgano de fiscalización del alcalde, que tendrá que aprobar el Presupuesto, tiene que aprobar el Programa de Gobierno y fiscalizará el ejercicio del gasto, y deberá ser el enlace con los vecinos de cada demarcación.
Se establecen los mecanismos de democracia directa y participativa que va desde la revocación de mandato, plebiscito o referéndum para que la gente pueda participar en la conducción de la ciudad.
Es un hecho histórico. Hay que asumirlo.
Sobre la Constitución dijo que fue cuestionada, pero fue resultado de un consenso de todas las fuerzas políticas y al mismo tiempo una muy importante participación de los ciudadanos; al contrario, si bien tuvo vicios de origen, en la forma de la constitución de la Asamblea Constituyente, fue el ejercicio político más importante en décadas de construcción de un acuerdo, eso debe reivindicarse.
Sí hubo impugnaciones por parte del Ejecutivo; absurdas, porque el Ejecutivo federal fue parte de la Constituyente, no honró su palabra, pero deben estar contentos porque de los 66 artículos, de los 71 que tiene la Constitución impugnados, solamente hubo 14 modificaciones a porciones de estos artículos.
¿Qué significa? Que nos dio la razón la Corte y que hubo mala fe y dolo por parte del presidente de la República y particularmente de su consejero jurídico para tratar de invalidar la Constitución.
La Corte nos dio la razón y ejercimos plenamente nuestras facultades como constituyentes.

Comentarios