Es importante contar con Etica Profesional y la anticorrupción

Es necesario reflexionar sobre la formación de los impartidores de justicia, en especial, los jueces del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCDMX), basada en la Ética Profesional y la Anticorrupción.
Lo anterior fue vertido por la Comisionada Elsa Bibiana Peralta, al hablar sobre “Memorias del Diplomado Internacional sobre Ética Profesional y Anticorrupción desde una Visión de Derechos Humanos”.
Dijo que más allá de que el Juez cuente con una capacitación técnica de excelencia y se actualice continuamente, es necesario que el juzgador cumpla con una serie de idoneidades para el desempeño de su profesión, las cuales son de naturaleza Técnica, Gerencial, Física y Ética.
Respecto de los Códigos de Ética señala que la Ética de la Virtud debe animar sus artículos, con la finalidad de que el juzgador norme su conducta profesional por una serie de cánones de cumplimiento obligatorio de carácter jurídico administrativo, con un alto grado de deberes éticos.
Así mismo dijo que bajo esta lógica, la Escuela Judicial tiene que trascender sus propios límites de ser solamente un centro de enseñanza y, mediante la autocrítica, se debe llegar al grado de que el quehacer judicial diario sea objeto de estudio y análisis de la investigación práctica, con la idea de ser el crisol de la transformación y transmutación de valores que engrandezcan la noble tarea de juzgar.
La evaluación es un aspecto muy importante en el marco de la Ética y Educación Judicial, pues menciona que más allá de evaluar el desempeño de maestros y alumnos, en la Escuela Judicial, es la sociedad la que tiene que juzgar si en la práctica la justicia se imparte de acuerdo a las necesidades reales y en el tiempo justo, y, que así la sociedad es beneficiaria de la buena formación de los jueces.
El juzgar se debe realizar en función de la norma, con visión de la realidad social, los derechos y la dignidad humana.
De esta manera, los jueces juzgarían con excelencia basada en calidad técnica y valores en su conducta personal.
Se requiere que en la formación profesional del juez se acentúe el conocimiento y práctica de la Ética a efecto de evitar conductas generadoras de desconfianza de la sociedad hacia los Tribunales.
El reto fundamental, es realizar a través de los cursos de Ética Profesional que se impartan en la Escuela Judicial la vocación del sujeto que lo posibilite para juzgar con una visión integradora de la ley y la justicia.
Derivado de lo anterior, sostiene que la mejor estrategia pedagógica para la formación jurídica se basa en un proceso consistente en la licitación del conocimiento de los expertos y, a partir de la misma diseñar cursos basados en el paradigma del aprendizaje complejo.
Este enfoque no solo enseña a los estudiantes a coordinar la información y distintas habilidades, sino que permite transferir el conocimiento experto a los mismos.
La aplicación de este modelo de aprendizaje complejo al Derecho, permitiría la comprensión desde el nivel abstracto de la teoría jurídica, por ejemplo, la teoría general del delito, a los niveles más específicos de cada caso.
Es importante pasar de la formación de técnicos en derecho a la formación de juristas.
A partir del concepto de “competencia”, entendido como todo proceso cognitivo tendente a realizar de manera óptima una o más tareas cognitivas tendentes a alcanzar un objetivo o resolver un problema o conjunto de problemas, menciona que el aprendizaje del derecho implica enseñar a los alumnos a articular de manera coherente distintas competencias jurídicas, de tal suerte que la dificultad sea creciente en la demanda cognitiva de los casos.

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