Río y presa contaminada

PESQUISA POLITICA
A falta de un programa integral y sustentable de urbanización en la Ciudad de México, que atienda las necesidades de la población, respeto a la ecología y crecimiento ordenado de la capital del país, han convertido los ríos que la atraviesan, en fuentes de contaminación, enfermedades y en sitios para descargas de aguas residuales.
Concretamente son el río y la presa San Joaquín, que regulaba las aguas pluviales de la cuenca superior del Municipio de Huixquilucan y la Delegación Cuajimalpa.
Con el paso del tiempo se ha convertido en depósito de aguas residuales de diversas zonas de la Ciudad y del Estado de México, las cuales se evaporan a cielo abierto aumentando el riesgo de enfermedades infecciosas, así como la contaminación de áreas naturales.
Es necesario que los jefes delegacionales de Cuajimalpa y Miguel Hidalgo atiendan una recomendación emitida por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), a efecto de devolver al río y la presa los estándares de calidad necesarios que aseguren el cuidado del ambiente y la salud de la población.
Las autoridades capitalinas deben garantizar el derecho de los ciudadanos a gozar de un ambiente adecuado para la preservación de la salud.
La gravedad del problema requiere de la corresponsabilidad de todas las autoridades, principalmente las de la capital del país, para abatir la contaminación de las aguas del río San Joaquín, no solo en beneficio de los vecinos en zonas aledañas, sino también de toda la ciudadanía que sufre las consecuencias del deterioro ambiental”.
Debido a las omisiones de las autoridades en este rubro, el problema se ha agudizado en los últimos 15 años a grados alarmantes, por lo que es necesario un sistema de drenaje que solucione el desenfrenado y caótico crecimiento inmobiliario, que generan más desechos y contaminación.

Comentarios