UNAM respondió a urgencia

El que termina, fue un año sumamente complicado para México y los mexicanos. A los problemas que el país viene enfrentando desde hace tiempo, en 2017 se agregaron dos muy delicados: las amenazas del poderoso gobierno del vecino del norte de deportar a los mexicanos que allá radican, así como la construcción del muro fronterizo y, sobre todo, la emergencia nacional provocada por los sismos de septiembre.
La UNAM y los universitarios supieron responder en ambos casos de manera oportuna y decidida, reafirmándose así como una de las instituciones que mayor confianza genera entre la población.
Ante la emergencia y la destrucción, la Universidad de la nación respondió no solo con el conocimiento de sus expertos y las herramientas científicas y tecnológicas con que cuenta, sino también con la organización ejemplar de su comunidad en el brigadeo y con la solidaridad mostrada por alumnos, profesores, investigadores y trabajadores.
El Servicio Sismológico Nacional –que opera la UNAM— fue sin duda el referente científico de mayor ayuda y confiabilidad en los momentos más críticos de la crisis, brindando información oportuna no sólo hacia dentro de México, sino al mundo entero.
Sus expertos en muy diversas áreas del conocimiento se organizaron para brindar apoyo y asesoría científica. Así, la UNAM confirmó con creces el Premio Nacional de Protección Civil que por sus ejemplares medidas para enfrentar fenómenos naturales le fue otorgado durante este mismo año
Apenas unas horas después de que la tierra se cimbrara por dos fuertes sismos, la Universidad se movilizó solidaria con ciencia y conocimiento: miles de universitarios abarrotaron el Estadio Olímpico para abrir uno de los centros de acopio más grande y concurrido. El resultado fue la recepción, organización y distribución efectiva de más de 1000 toneladas de víveres, que fueron trasladadas a 95 poblaciones afectadas.
Igualmente, se sucedieron brigadas universitarias emergentes: desde el cuerpo de bomberos de Ciudad Universitaria se aprestó a brindar ayuda, cuadrillas de arquitectos e ingenieros revisoras de inmuebles, hasta médicos, psicólogos, abogados y trabajadores sociales, hasta de esparcimiento cultural en albergues organizados por prácticamente todas las instancias universitarias.
A la fecha no ha cesado la realización de cursos, seminarios, conversatorios de carácter científico, jurídico, sociológico, médico, psicológico.
En ese marco, los institutos de Geofísica, Geología y Geografía difundieron trabajos de trascendencia internacional, como por ejemplo la “Evaluación del peligro asociado a grandes terremotos y tsunamis en la costa del Pacífico mexicano para la mitigación de desastres”. Conjuntamente con instituciones japonesas, nuestros expertos instalaron por primera vez en nuestro país una red sismogeodésica en tierra y mar en las costas del Pacífico Mexicano.
Además, la UNAM y el Cenapred presentaron el Mapa digital de las fracturas en el suelo de la Ciudad de México, y se desarrolló un sistema de alerta de lluvia en tiempo real para atender emergencias.

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