Se busca robustecer presencia en siete estados que la conforman

Entre los objetivos de la agrupación es incidir con mayor fuerza en el crecimiento y desarrollo de esta zona del país, así como contribuir con una visión plural en la generación de políticas públicas y en la toma de decisiones en sus entidades federativas o de manera regional.
Próximo a concluir su gestión como presidente de la Sección Regional Centro-Occidente de la Academia Mexicana de Ciencias, Alejandro Femat Flores realiza una serie de reflexiones sobre su experiencia al frente de esta representación y comenta lo que en la recta final se plantea llevar a cabo para reforzar la presencia de la agrupación científica en una región donde existe un importante desarrollo económico y una significativa masa crítica en ciencia, tecnología e innovación (CTI).
Entre los objetivos que busca concretar Femat Flores están, como se ha señalado, fortalecer la presencia de la institución en la zona, afianzar la continuidad de los proyectos que realiza la asociación, así como incrementar su membresía.
Estas acciones, considera el ingeniero químico, dan continuidad a lo hecho por sus antecesores y serán acciones que deberán tener seguimiento con las próximas mesas directivas.
Esta sección, una de las seis en las que se divide la AMC, la integran 364 investigadores de diferentes instituciones de educación superior, institutos y centros de investigación de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí, Michoacán, Jalisco y Colima, estados que reúnen una diversidad de especialidades en torno a la CTI, que van desde las que se aplican a la industria del tequila hasta la producción del silicón, y que pasa por una variedad de áreas de conocimiento, incluidas las ciencias sociales y las humanidades
“Tenemos en esta Sección Centro-Occidente a grupos de la academia muy sólidos y tradicionales como son los de la UNAM y el Cinvestav, o grupos relativamente jóvenes como los del IPICyT y el Colegio de San Luis.
Tenemos también en nuestra región las industrias aeronáutica y automotriz; una zona agroindustrial de las más importantes en el país, y todas requiriendo conocimiento, desarrollo tecnológico e innovación, y es ahí donde se inserta y convive esta representación de la AMC”, resalta.
En la zona del Bajío se encuentran estados que están entre los primeros lugares de crecimiento económico, como son Aguascalientes y Guanajuato, aunque alrededor hay otras entidades que compiten en el rubro como Querétaro, San Luis Potosí, Colima, “así que debemos encajar en esta realidad para seguir generando conocimiento y es un reto que tenemos en esta sección de la Academia”, expone Femat Flores, quien labora en San Luis Potosí como investigador y es el actual director del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT).

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