PESQUISA POLITICA
EMPRESAS EXTRANJERAS
Tercera parte

En junio de 2008 con un valor aproximado de 17, 583 millones de pesos, tres empresas ganaron la licitación del GDF, considerada por el propio jefe de gobierno como la inversión más grande en materia de transporte en todo el país otorgándole a un consorcio que aglutina a tres empresas la construcción de la línea 12 del metro.
La primera de ellas, Alstom México, filial de la empresa francesa es una corporación centrada en el negocio de la generación de electricidad y la fabricación de trenes con extensión en más de 70 países.
La cadena CNN, en su página web llamada EXPANSION narra así los detalles internos sobre el contrato para la construcción de la línea 12 del metro.
El día que se dio a conocer el fallo el director general ejecutivo de ALSTOM, Patrick Kron, llamó desde París a Cintia Angulo, responsable de las operaciones mexicanas de la compañía, para felicitarla; sin embargo la ejecutiva ya estaba pensando en concursar y ganar otro proyecto.
“Después de una racha de no ganar proyectos públicos de gran envergadura y de haberse visto salpicada en su reputación por presuntos actos de corrupción cometidos en el pasado, Alstom vuelve a la carga
En 2003, la empresa francesa había tenido que ser salvada con recursos públicos del gobierno de ese país, que armó un paquete de apoyo de 3,000 millones de dólares para salvarla de la quiebra.
Siguiendo la información de la cadena: en México, el panorama tampoco era alentador.
Alstom International, una división del grupo francés encargada de negocios en el extranjero, se defendía en los tribunales de resoluciones de inhabilitación por parte de la Secretaría de la Función Pública (SFP), que amenazaban con impedir su participación en las licitaciones del gobierno.
En julio de 2004, la SFP sancionó a una antigua subsidiaria de Alstom International, por un presunto caso de soborno a funcionarios de la compañía Luz y Fuerza del Centro para obtener contratos durante licitaciones realizadas en 1999.
El gobierno argumentó que Alstom T&D -subsidiaria que el corporativo vendió en enero de 2004 al grupo francés Areva y que cambió su nombre por el de Areva T&D- hizo depósitos bancarios en el extranjero por 653,000 dólares a un ex director general de la paraestatal y un ex director de área para ganar dos contratos: uno por 36 millones de pesos y otro por 2.4 MDD.
Sin embargo esta empresa es sólo una de tres que presentaron en paquete su proyecto al Gobierno del Distrito Federal. La segunda de ellas es la conocida ICA (Ingenieros Civiles Asociados) dirigida por Bernardo Quintana Isaac.
Por último, la tercera empresa del consorcio constructor, CICSA (Carso Infraestructura y construcción) es parte del grupo CARSO del magnate mexicano Carlos Slim considerado uno de los hombres más ricos del mundo.
Es una de las compañías de infraestructura más grandes de México, y participa en la construcción de ductos de petróleo, gas y agua. Asimismo, en la infraestructura de telecomunicaciones para TELMEX y América Móvil.}

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