Elsabueso Mexiquense
- Gustavo Santos Zúñiga
- 14 ago 2016
- 2 Min. de lectura
El flujo migratorio de la pobreza
Desde hace tiempo lamentablemente, México viene padeciendo una serie de síntomas como la inseguridad y la violencia, la presencia del crimen organizado ha generado un ambiente cada vez más marcado de temor y desesperanza de parte de las familias, de los comerciantes, de los jóvenes. Los asaltos, secuestros, levantones, que muchas veces han terminado en muertes, son muy comunes. Son signos que han estado presentes desde hace tiempo, pero que no se ha puesto la suficiente atención, como la pobreza de millones de mexicanos que crece cada día, que ni siquiera tienen la necesario para tener los servicios básicos para vivir o sobrevivir; también se manifiesta en la desigualdad social, existe una brecha entre los que tienen las grandes oportunidades y los que no las tienen, como estudiar, como el tener un empleo. La distribución de la riqueza en el país está cada vez más concentrada en unos cuantos y la gran mayoría no tiene lo suficiente para vivir. Los campesinos y el campo están abandonados.
Desde 2015, el gobierno mexicano utiliza una metodología multidimensional de medición de la pobreza, basada en el análisis del cumplimiento de derechos humanos sociales tales como salud, educación, seguridad social, nivel de cohesión social o características y servicios de la vivienda, y que coincide plenamente con la metodología utilizada por UNICEF. A través de esta medición se extraen datos como que el 56.2% de la población vive en pobreza, 39.7% (49 millones de mexicanos) en pobreza moderada y 11.5% (16.2 millones) en pobreza extrema. Estos datos indican, además, que los niños, niñas y adolescentes se ven afectados de manera desproporcionada por la pobreza y la privación de sus derechos básicos: el 51.3% de ellos vive en pobreza.
En México el tejido social lamentablemente se va deteriorando, sobre todo por la falta de oportunidades para las nuevas generaciones y la presencia del crimen organizado en algunas ciudades de nuestro país. Mucho hemos leído y escuchado respecto a cáncer que parece incurable dentro de nuestra grande y bella nación. Hay signos que muestran esta realidad. Son pues las manifestaciones de la enfermedad que nos conduce a un diagnóstico especializado, en donde autoridades y ciudadanos encontremos la curación adecuada. ¿Esto será trabajo de uno solo? No, se necesita de la participación de todos, que se unan fuerzas, para que tanto el diagnóstico como el tratamiento se dé en consenso y sea eficaz para sacar a nuestro México de la Pobreza.
elsabuesomexiquense@gmail.com



Comentarios