CONTAMINACIÓN EN RÍOS SONORA Y BACANUCHI
- 8 ago 2016
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La mayor tragedia ambiental de la historia del país fue quizás el derrame de más de 40 millones de litros de residuos tóxicos como ácido sulfúrico y metales pesados en los ríos Sonora y Bacanuchi, en el estado de Sonora.
La Senadora, Dolores Padierna Luna, Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario PRD, dio a conocer lo anterior y se pronunció porque se proceda conforme a derechos contras los presuntos responsables para que el delito no quede impune.
Explicó que dichos residuos provienen de la mina Buenavista del Cobre, del Grupo México, y este seis agosto se cumplieron dos años del terrible acontecimiento sin que sus consecuencias pasen de las escaramuzas verbales desde 2014.
Aunque la minera ha pagado algunos daños no hay fincadas responsabilidades con la gravedad que amerita este caso, ni la reparación del fondo de los afluentes, ni de las actividades productivas.
La contaminación fue de tal calado que a la fecha los afluentes son contaminantes con niveles muy superiores a la norma, dicho daño se extiende también al ambiente que los rodea.
La principal consecuencia del daño sin parangón en la historia reciente del país es la continua afectación en la salud de los habitantes de esta zona; sin embargo, esto no parece ser importante para las autoridades, para quienes la tragedia parece tener el mismo estatus que una mera falta administrativa.
Las adversidades no dejan a Sonora, parece increíble, pero en el mismo estado que un día vio a su gobernador Guillermo Padrés construir una empresa privada en una de sus propiedades, mientras sus paisanos morían de sed, se suman ahora daños medioambientales, económicos y lo peor, respiratorios, cutáneas, gastrointestinales, entre otros.
Aunque el Sindicato Nacional de Mineros interpuso una denuncia penal por negligencia, a la fecha no hay resultados concretos de las indagatorias, un crimen de proporciones colosales que afecta a miles de personas está en total impunidad.

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