CAMPEÓN DEPORTIVO

DERROTA, BURLA Y HUMILLACIÓN
Todo mexicano amante del fútbol, está viviendo una dura etapa a nivel de selección, donde tienen pena, vergüenza y rabia por la demostración brindada el día de ayer en Santa Clara, California.No se culpa a nadie, todos están en su derecho de tener este cúmulo de sentimientos, pues nos dieron una lección de fútbol y la peor goleada de nuestra historia.

Con una selección mexicana que jamás encontró un cuadro titular fijo en toda la Copa América Centenario, con falta de ganas y juego táctico, el día de ayer se sufrió la mayor goleada recibida en un torneo oficial del cuadro Tricolor. Aunque hubo algunos jugadores que dieron la cara, esa mancha permanecerá por siempre en los registros históricos del fútbol mundial.
Tras participaciones humillantes en años anteriores del seleccionado nacional, donde no se conseguía ni siquiera un punto en la fase de grupos, en esta ocasión parecía que la historia pintaría para alcanzar por lo menos un puesto en los tres mejores del continente, pero la selección de Chile aplastó esa esperanza desde los primeros minutos de juego, donde dominaron de inicio a fin.
Juan Carlos Osorio, Director Técnico de México, asumió toda la responsabilidad de esta paliza recibida y aunque muchos lo quieren fuera del banquillo tricolor, la FMF ha dicho que se mantendrá en su puesto. Se rumoró que Miguel Herrera regresaría tras esta derrota.
“Me gustaría presentarle mis más sinceras disculpas a la afición mexicana, a todo el pueblo mexicano, creo que lo de hoy fue una vergüenza, un accidente del fútbol”, expresó. “Pienso que me equivoqué en todo, asumo la responsabilidad de la selección del grupo”.
Quien fue el blanco de la mayor parte de las críticas por parte de la afición, fue el arquero del Málaga, Guillermo Ochoa, quien recibió los siete goles y no pudo hacer nada ante los delanteros chilenos y menos con una defensa tan endeble como la que vimos el día de ayer.

Si bien hubo goles en los que no podía hacer absolutamente nada, en un par de anotaciones ‘colaboró’ para ampliar la ventaja del cuadro sudamericano y miles de asistentes en el Levi's Stadium, le dedicaron el tradicional grito de “Eeeeh, puto” en cada ocasión que despejaba. Un dato relevante, es que jamás en la historia, la afición mexicana le entonaba este grito al portero que defendía el arco Tricolor.
Después de un día de esta masacre histórica, a nivel deportivo, vivida en California, los aficionados se sienten furiosos, tristes y hasta frustrados, donde su único sentir es una enorme vergüenza por la selección nacional y en su gran mayoría, han expresado su retiro temporal de apoyo al equipo, hasta que se encuentre una base sólida de jugadores con “huevos, ganas y amor por la camiseta”.

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