top of page

Elsabueso Mexiquense

  • 11 nov 2015
  • 2 min de lectura

El secuestro de la democracia


Ante la pamba legislativa que viene recibiendo la soberanía del pueblo (de los pueblos) de México en una esfera donde los políticos no se diferencian entre sí y los partidos sólo se reparten cotos y atribuciones, uno se pregunta por la representatividad. ¿Acaso las élites política y empresarial nos representan? Atribuyéndose que sí, ellas nos están atracando y dan las últimas estocadas, las que pegan en la raíz. Diputados, senadores y gobierno ejecutivo nos rifan en la subasta global, allanan los estorbos legales y ofertan como ganga los recursos que haya. Ninguna consideración agraria, cultural, jurídica, arqueológica, ambiental, de derecho ancestral, de conquistas legítimas o de proyecto civilizatorio estará por encima de la opción de extraer el subsuelo, aplanar el suelo y quitarle color al cielo bajo la figura de Expropiación.

Qué o quién en la élite representa alguna colectividad de esos pueblos que las nuevas leyes dejan deliberadamente indefensos? En esta democracia todo se hace por nuestro bien, rezan sus desdibujadas promesas. Haiga de ser como sea, cada tanto pasan el trámite electoral, agarran las palancas de la negociación y el control, se religen todo lo que pueden y nos aplican las recetas que le vengan a la gana su titiritero mayor bajo sus diversos disfraces: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Unión Europea, Pentágono, Wall Street.

Todos a su vez muñecos de hilo de las grandes corporaciones que disputan la ruleta. El Capital es al fin el gobierno del mundo. Los así llamados gobiernos –se reciben excepciones–, sus democracias y sistemas de partidos son simplemente empleados, subalternos, herramientas a escala local para enajenar nuestras entrañas. En México parecen hipnotizados. Sus discursos confusos se contradicen sin pena, se saben inverosímiles, no les importa. Y alucinan que lo

A escala global se habla de una crisis de la democracia y de la representación, especialmente en los Estados occidentales que se dicen garantes del estándar democrático y se ponen de árbitro cuando ciertas soberanías no les gustan (pueden ser paradójicamente las mejor representadas y legítimas), las atosigan y combaten.

Algo así notaba recientemente Perry Anderson en un espectacular ensayo sobre el desastre italiano (The Italian Disaster, London Review of Books, mayo 22, 2014). El pensador británico despliega una lectura de la democracia europea realmente existente y la revela como un auténtico naufragio de la legitimidad, la representatividad, la mera decencia de los gobiernos nacionales, sus parlamentos, organismos supranacionales y sistemas de partidos. De una toma general de esa crisis de representatividad sin transparencia que afecta a casi todos los países de la Unión Europea, sitiados por las corporaciones y secuestrados por políticos que traicionan a su electorado entre comedias de descaro y cara dura, Anderson hace zoom en su viejo conocido, el caso italiano, antes y después de las centro-izquierdas y Berlusconi.

La democracia, si así puede seguirse llamando aquello de gobierno del pueblo, tiene que ser otra cosa. Dado el tamaño del desafío, la gente tendría que gobernarse deberás, conservar su colectividad, el goce pleno de su territorio y de sus conocimientos.


elsabuesomexiquense@gmail.com

Comentarios


DIRECTORIO

Lic. Fernando González Parra

Director General

Mtra. Graciela Ornelas Prado

Directora

Edmundo Olivares Alcalá

Subdirector

Karen García Hernández

Jefa de Redacción

Manuel Serna Ornelas
Jurídico

Abraham Mohamed Zamilpa

Lic. Ricardo Monreal Ávila

Articulista 

Ernesto Olmos Avalos.

Alitzel Herrada Herrera.

Garnica Muñoz José Antonio.

Reporteros

Adonay Somoza H.
Lic. Andrés Aguilera.
Roberto Chávez
Renato Corona Chávez
Javier Méndez Camacho
Gustavo Santos Zúñiga
Blas. A Buendía †
​Lic. Alicia Barrera Martínez
Marcos A. Hernández Olivares
Amaury A. Hernández Olivares
Elizabeth Tapia Silva
Ángel Bocanegra
Fernando R. De Aguilar



Columnistas

  • Icono social Twitter
  • Wix Facebook page

Cuestión y Chronos nacieron con la idea de ser una voz crítica, no como una acción de desprestigio visceral y vacío; nuestra crítica irá con propuestas que permitan a  los políticos reflexionar sobre las decisiones que toman.

Este es un medio de información que servirá de contacto y difusión para que la ciudadanía  se haga oír dentro y fuera de su entorno. Un vínculo entre quienes trabajamos día a día por un mejor país y aquellos que buscan la manera de lograrlo pero que no saben cómo.

Queremos invitar a todo aquel que tenga algo qué decir de la administración pública a que se unan y aporten sus ideas, inquietudes, necesidades, críticas así como proyectos que merezcan ser difundidos.

De esta manera, estimados lectores, inauguramos una nueva era de comunicación y de enlace entre nuestros compañeros y  futuros colaboradores.

 

cuestiondechronosx1000.png
bottom of page