ETAPAS MÁS OSCURAS Y LESIVAS DEL METRO
La salida de Joel Ortega Cuevas como director del Sistema de Transporte Colectivo (STC), Metro es tardía, pero con esta acaba una de las etapas más oscuras y lesivas del principal medio de transporte de la Ciudad de México.

El aumento a la tarifa del metro, los conflictos con trabajadores, los constantes accidentes e incidentes con trenes que ponen en peligro la vida de los usuarios, el cierre parcial de la Línea 12, el crecimiento del comercio informal en pasillos y vagones y el abuso de recursos públicos con fines ajenos a los del Metro.
También las injustificadas adjudicaciones directas de contratos a empresas específicas y el uso político del Metro para cobrar venganzas políticas, han sido una funesta constante en la administración de Joel Ortega Cuevas.
Joel Ortega se va y deja un Metro hecho pedazos, destruido, saqueado y abandonado; ningún cambio en la administración significará nada si no se realiza una auditoria profunda y una revisión exhaustiva del estado que guarda el Sistema de Transporte Colectivo.
Si el Gobierno del Distrito Federal (GDF), no destraba las múltiples quejas y demandas que se encuentran congeladas en la Contraloría General e Interna del Metro, sólo es un nombramiento más.
Cambiar a Joel Ortega Cuevas, pero no iniciar procedimientos administrativos, significa que Miguel Ángel Mancera solo realiza un cambio cosmético que debió realizarse hace un año siete meses en realizarse, a partir de los reclamos de la ciudadanía.
Por su parte, con el nombramiento de Jorge Gaviño Ambriz como Director General del Metro, el Jefe de GDF vuelve a cometer el error de cubrir una cuota política pagando favores en detrimento de la capacidad técnica.
Es grave que este nombramiento sea una concesión a la cúpula de Sindicato, cuyos excesos son una de las principales causas de la merma de recursos en el Metro.
El nombramiento de Jorge Gaviño Ambriz supone un conflicto de intereses. Al ser él quien encabeza la Comisión de la Línea 12 en la Asamblea Legislativa pone en tela de juicio la independencia de su investigación, sus resoluciones y sus declaraciones.
Hacemos votos para que en el Gobierno del Distrito Federal haya la lucidez para que el Sistema de Transporte Colectivo Metro, siga siendo una empresa pública de alta calidad que dignifique la movilidad de la Ciudad de México y que anteponga en todas sus determinación el beneficio de los usuarios, quienes hemos sido abandonados bajo la administración de Miguel Ángel Mancera y Joel Ortega Cuevas.

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