Ante la falta de evidencia, Pronapred cuestionable

Después de dos años y un presupuesto de poco más de cinco mil millones de pesos, el Programa Nacional de Prevención del Delito (Pronapred), carece de un diseño que maximice la efectividad de sus acciones.
Edna Jaime, Directora General del Centro de Análisis de Políticas Públicas México Evalúa, al presentar el documento Prevención del delito en México: ¿Cuáles son las prioridades?, dijo lo anterior.
Urgió a la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), dé prioridad a las acciones que tengan mayor probabilidad de atender los problemas específicos de las demarcaciones.
Puntualizó la directora de la organización, en presencia de Eunice Rendón, Encargada de dicha Subsecretaría, de Marie-Paule Neuville, Encargada de Cooperación en la Delegación de la Unión Europea en México, Alejandro Hope, Editor de seguridad y justicia de El Daily Post, Carlos Puig, periodista del Grupo Milenio, Carlos Cruz, Director General de Cauce Ciudadano, y Carlos Vilalta, profesor-investigador del CIDE.
Para conocer las prioridades del Pronapred más allá de sus objetivos generales, se analizaron las más de cinco mil 500 acciones que conformaron el Programa en 2014, detallaron Sandra Ley y Lilian Chapa Koloffon, autoras del estudio.
Por segundo año, México Evalúa encontró que aún no se transparentan los criterios con base en los cuales se seleccionaron las demarcaciones que recibieron recursos federales del Pronapred en 2013 y 2014.
Por otra parte, si bien las autoras reconocen que ha mejorado la calidad de los diagnósticos que deben presentar los municipios para justificar sus acciones de prevención, no queda claro que las acciones propuestas deriven de la identificación de los problemas delictivos descritos en esos diagnósticos.
Las autoras también se dieron a la tarea de establecer una tipología de las acciones del Pronapred. Identificaron que los talleres de habilidades, valores y oficios se encuentran entre las más frecuentes, junto con otras acciones que no necesariamente tienen un impacto en materia de prevención, tales como campañas temáticas. A pesar de su efectividad comprobada, acciones como el acompañamiento académico quedaron relegadas.
De acuerdo con el estudio, la rehabilitación de espacios públicos recibió la mayor parte del presupuesto (13.5%), aún cuando solamente el 36% de éstas identificaba espacios inseguros.
Al analizar a los grupos beneficiarios de las acciones del Programa, las autoras encontraron que la mayoría atiende a jóvenes (32.9%), pero no hay mecanismos claros sobre cómo llegar a este grupo. Preocupa que la población penitenciaria sea de las menos atendidas, aun cuando el propio Pronapred la define como prioritaria.
“Si las acciones a implementar en el terreno tienen una lógica endeble, no están basadas en evidencia o no son las pertinentes, estaríamos ante un derroche de recursos económicos y humanos inadmisible”, concluyeron las autoras.
Este estudio se realizó en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la capacidad del gobierno y de la sociedad civil para prevenir el delito y la violencia en México”, actualmente financiado por el Programa temático “Actores No Estatales en el Desarrollo” de la Unión Europea por un monto de 300,000.00 euros (5,070,000.00 pesos).

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