PRONUNCIAMIENTO POR EL DÍA MUNDIAL DEL AGUA.

El Día Mundial del Agua es para destacar su función esencial y propiciar mejoras para la población mundial que sufre de problemas relacionados con el vital líquido. Es un día para debatir cómo debemos gestionar los recursos hídricos en el futuro.
En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 22 de marzo como el primer Día Mundial del Agua. Han pasado 22 años y el Día Mundial del Agua se sigue celebrando en todo el mundo y cada año destaca una cuestión diferente.
El año 2015 el tema fundamental es: Agua y Desarrollo Sostenible
El agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible. Los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental.
El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas, al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, la salud humana y al medio ambiente.
El tema de 2015 trata la relación del agua con todas las áreas que debemos tener en cuenta para crear el futuro que queremos.
En México no podemos quedar al margen de este debate, porque los graves desequilibrios económicos que implican una alta concentración de la riqueza en una pequeña franja poblacional tienen su reflejo en la disponibilidad de agua en nuestro país.
Al igual que el modelo económico que produce millones pobres cada día, al concentrar la riqueza en algunos miles de familias, en materia hídrica hay un fenómeno semejante, al agua disponible se está concentrado en regiones que albergan poca población.
Peor aún, con el intento de la aprobación de la Ley General de Aguas se busca, en la practica, garantizar a empresas privadas que puedan disponer de grandes volúmenes de agua para procesos agrícolas cuya producción es para exportación en detrimento de la seguridad alimentaria o, para procesos industriales como el llamado fraking o fracturamiento de suelo para extraer gas.
Con el pretexto de 'garantizar el derecho humanos al agua" a nueve millones de mexicanos que actualmente no reciben el vital líquido, se quiere volver práctica común, como si fueran la única alternativa los trasvases, cosa absurda e irónica porque en el mundo la tendencia es buscar la sustentabilidad de las cuencas y evitar el traslado de grandes volúmenes de agua de una cuenca a otra, o de una región a otra, no sólo por el alto costo económico sino también por el grave daño ambiental, que muchas veces es irreversible.

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